Comenzaré hablando, brevemente, sobre las emociones para después centrarnos en el Amor como emoción, no se tratará en este caso las patologías asociadas a las relaciones amorosas (puede ser otro tema en el futuro, si os interesa). Aclarar que se utilizarán definiciones, términos y explicaciones fuera del uso coloquial que hacemos del amor, ya que trataré de dar la visión desde el punto de vista de la psicología.
Las emociones son procesos que se activan en las personas cada vez que el "aparato psíquico" detecta algún cambio que sea significativo para uno mismo. Esto lo convierte en un proceso altamente adaptativo, ya que de esta manera damos prioridad a la información relevante para nuestra supervivencia. La capacidad adaptativa de las emociones no sólo ha jugado un papel importante e imprescindible en nuestra supervivencia como especie, sino que ha sido y es indispensable a nivel individual. Cuando nacemos nuestra capacidad de sobrevivir depende totalmente de las emociones. Por ejemplo, en el momento en el que nuestra vida depende del cuidado de otros, cuando somos bebés, la visión de la cara y su expresión ponen en marcha conductas en nuestros progenitores para cuidarnos y atender a nuestras necesidades.
Es conveniente diferenciar el proceso emocional, que se refiere al cambio puntual que se produce en un determinado momento y ante una determinada situación limitada en el tiempo; del rasgo o tendencia emocional, que es la forma habitual de responder emocionalmente de una determinada manera, se refiere a estructuras estables en el tiempo, lo que llamamos temperamento.
